¿Cuantas veces tendré que decir no? seguramente muchas más de las que creo antes que me jubile. Esta profesión es lo que tiene!.

Nuestro trabajo no es hacer milagros, por mucho que os digan que os vamos a sanar,  la gran mayoría de las veces que no es posible. Podemos aliviar el dolor, podemos haceros sentir más tranquilos y relajados, pero, tocando con los pies en el suelo, no podemos quitar ese mal que hay ahí, podemos hablar desde células cancerígenas, hasta malformaciones óseas, pasando por tumores.

Cientos de años de investigación científica, actualmente con los métodos más modernos y actualizados, no se pueden obviar. Ya se que las culturas y las medicinas orientales llevan muchos años de investigación, que la medicina tradicional china es una pasada, pero aún así, van dejando paso a la cultura oriental, y con ella, a la química y la ciencia de aquí.

Vamos a ver!, si una persona tiene una dolencia, ya sea por una rotura ósea, o por desgaste de los años, eso existe y está ahí realmente, es una realidad. Que la medicación que te suministran no hace el efecto adecuado, es otra cosa, y consigues paliativos a través de medicina natural, eso es diferente, pero no quiere decir que te vayas a curar, sencillamente, que no sientes el dolor, pero la dolencia sigue su curso, y ahí está la diferencia, cuando el paciente deja de sentir dolor piensa que ya está curado, y no es así, a menos que, científicamente te lo demuestren.

Ejemplo claro, si tu vehículo te indica con la luz roja que le falta aceite, por mucho que tapes la luz o la desconectes, le seguirá faltando, pero como no la ves, crees que el problema ya está resuelto.

Que queréis que os diga!, si tenéis un dolor de cabeza y tomáis la aspirina de turno y marcha, perfecto, pero, si necesitáis una aspirina cada día para ese dolor, es que quizás, haya algo más que un simple dolor de cabeza, no lo habéis pensado?


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