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El hábito de leer

Gracias a mi mujer, Virginia Picó, tengo un montón de libros donde leer e instruirme, gracias también, por “enviciarme” a ellos,  y por sumergirme en la búsqueda e inquietud que nos transmiten. En una profesión tan bonita como la que ejercemos,  como ya sabéis es el cuidado de la salud;  los libros me han resultado fundamentales, como cuando te licencias en alguna especialidad profesional, has de, como se dice comúnmente, reciclarte. En la vida real tienes que apañarte como puedes y los libros, en mi caso, son como el salvavidas.

Empecé hace muchos años de masajista, reflexólogo y como maestro de reiki en las terapias naturales, que si bien podía haberme estado quieto, quizás estaría como estoy ahora, peor o mejor, no lo sé, pero no lo hice. Al sumergirme en el mundo de la kinesiología se me abrió un gran abanico donde poder incluir todos mis conocimientos y añadir algunos más, que posteriormente adquirí.

Al margen de cursos, seminarios, conferencias, etc.., los libros  me ayudan a comprender y comprenderme, y desde entonces no he cesado de leer, para mí, y para los demás. Toda la cultura que adquiero con la lectura la llevo a la práctica con mis pacientes, toda aquella información que incorporo, es muy posible que posteriormente le sirva a alguien, y por supuesto a mí mismo, y la aplico.

Gracias a la lectura, al culturizar mi mente, puedo hablar, debatir, tener opinión y argumentar, he aprendido a no quedarme con una primera idea y valorar desde un punto de vista objetivo. A la misma vez, distingo a los interlocutores válidos, de aquellos que han “oído campanas” y van de fanfarrones  por la vida, movidos únicamente por el sentimiento y/o la codicia.

No te creas nada, lee, interpreta, busca, hoy en día hay muchas manera de hacerlo, hay cantidad de información, internet ayuda, pero no te quedes en la primera página, busca, busca y busca, hay que hacer criba de todos los datos, y a partir de ahí tienes la base con la que empezar.

Si eres de los que cree que un menú de 12€ o que en una oferta del Grupon te servirán merluza de la buena, con sus entrantes de primerísima calidad, y buen vino, y no lo dudas; te auto-darás explicaciones para justificarlo, y saldrás contenta/o y feliz con las ofertas que has conseguido, y no querrás ver el verdadero motivo del precio, (que pueden ser muchos, pero no excluyas un pésimo servicio, limpieza, o productos de dudosa calidad), es lo que tiene la falta de información junto la necesidad de consumir.

Si te crees el típico anuncio de la pomada que te sanará las articulaciones en 5 minutos, o por tomar el yogur a diario te baja el colesterol, ya estás siendo manipulado/a. Te dirán lo que necesitas y lo que quieres, de forma rápida y sin esfuerzo. Estas vacaciones, para ser feliz tienes que embarcar en Costa Cruceros, o comprar ese vehículo que te hace sentir mejor, y para no ser inferior, hay que llamar a Cofidís o rogarle a tu banco “de confianza” que te deje el dinero que no tienes, porque quieres ser dichoso/a como el vecino, compañero de trabajo, o padres de niños del ampa, que alardean sus logros económicos, a los cuales envidias y crees que obteniéndolos serás feliz y resolverán todas tus penas. ¿te suena?, ¿no veis que no es normal?.

Las personas que son realmente felices no alardean de ello, sencillamente se ve, se nota, y no lo son porque hayan ido a terapeutas o sí. Lo son porque están bien consigo mismas, porque han aprendido a no juzgan ni culpar a los demás de sus desdichas, no envidian lo que otros tienen, y sobretodo, porque saben que sólo hay una vida, y que no hay que malgastarla deseando o envidiando aquello que tiene el prójimo, y que en realidad nos tendríamos que alegrar de los logros de los demás, sea material o no, y lamentablemente, eso no ocurre en nuestra envidiosa sociedad.

Manipularte es mucho más fácil que hacerte ver que eres manipulado. Los medios de comunicación lo saben y dedican mucho dinero a ello, estudios de franjas horarias, tipo de persona, lo que ve, tendencias de  moda; en base a ello emiten la información que saben que te gusta, incluso te hace pensar que lo necesitas. En la política, igual, los espectadores de ciertos canales de radio o televisión, tienen tendencias de uno u otro partido, y generalmente siempre se informan en la misma cadena, y rara vez, buscas información en las otros, por lo tanto, es posible que los tuyos mismos te manipulen.

Por ello hay que tener un poco más de cultura, leer, informarse, pero no sólo por un único canal o medio, contrasta, no te creas la primera idea, … pero para eso hay que tener tiempo, y esa es una de las cosas que también nos quieren quitar, (aunque sea con el fútbol), y nosotros nos dejamos.

Ojalá alguien se conciencie.

 

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